Tu piel, tu escudo
Tu piel, tu escudo: Cómo protegerla desde adentro y afuera
La importancia del cuidado integral de la piel periostomal en personas ostomizadas
La piel: nuestro escudo natural
La piel es más que una cobertura: es una barrera biológica activa, diseñada para protegernos de microorganismos, sustancias químicas y agresiones externas.
En las personas ostomizadas, este escudo enfrenta un desafío constante: mantener su integridad pese al contacto continuo con efluentes, adhesivos y dispositivos médicos.
Estudios internacionales muestran que hasta el 77% de las personas ostomizadas experimentan alguna complicación cutánea periostomal a lo largo de su vida (Colwell et al., 2017). Estas lesiones no solo causan molestias físicas, sino que afectan la autoestima, la adherencia del dispositivo y la calidad de vida.
Factores que amenazan la piel periostomal
El equilibrio de la piel periostomal puede alterarse por diversos factores internos y externos. Los más frecuentes son:
1. Fugas y contacto con efluente: El contacto prolongado con el contenido intestinal o urinario daña la barrera epidérmica (la piel), favoreciendo la irritación y la dermatitis. Es el factor más asociado a las complicaciones cutáneas (John, Kim & Forgrave, 2019).
2. Lesión mecánica por manipulación: El uso o retiro inadecuado del dispositivo adhesivo produce microtraumas repetidos que aumentan la pérdida de agua transepidermal y erosionan la piel (Nybaek et al., 2010).
3. Productos irritantes o alergénicos: Algunos protectores cutáneos o películas barrera pueden provocar dermatitis de contacto. Es esencial conocer los componentes y realizar pruebas de tolerancia (Cressey et al., 2017).
4. Dispositivos mal ajustados: Un sistema para ostomía inadecuado aumenta el riesgo de fugas y maceración la piel (humedad). La evaluación del perfil corporal periostomal (PBP) permite seleccionar la mejor solución personalizada (Hansen et al., 2022).
5. Condiciones médicas y ambientales: Comorbilidades como psoriasis, obesidad, radioterapia y cambios ambientales (temperatura y humedad) son factores agravantes (Guerra et al., 2023); (Sengul et al., 2025).
Cómo cuidar la piel: desde afuera y desde adentro
Desde afuera: cuidados cutáneos directos
- Limpia suavemente con agua tibia y productos sin jabón ni alcohol, de utilizar jabón puede utilizar un jabón neutro.
- Evita frotar o retirar bruscamente el adhesivo.
- Usa barreras cutáneas tipo spray o toallitas protectoras de piel de ser necesario y observa la piel en cada cambio.
- En el mercado se encuentran disponibles dispositivos con tecnología de protección cutánea, comprobada para reducir complicaciones (Sætre et al., 2022).
Desde adentro: nutrición y autocuidado
- Prioriza una alimentación rica en proteínas, zinc, vitamina C y ácidos grasos esenciales, claves para la regeneración cutánea.
- Hidratate; la piel deshidratada es más frágil.
- Adopta hábitos de autocuidado activo y educación continua, pilares fundamentales en el proceso de adaptación a la ostomía (Silva et al., 2023).
Prevención: la mejor herramienta terapéutica
La prevención debe ser el eje del plan de cuidado de la piel periostomal. La literatura reciente recomienda:
- Evaluación personalizada en cada paciente.
- Educación pre y postoperatoria sobre autocuidado.
- Seguimiento continuo por un profesional en estomaterapia.
Estas medidas reducen las complicaciones y fortalecen la autonomía del paciente (Down et al., 2023).
Recuerda
Cuidar la piel periostomal es mucho más que prevenir lesiones: es preservar la dignidad, la salud y el bienestar.
Fortalecer la piel desde adentro y afuera no solo refuerza su función de escudo, sino que devuelve confianza, independencia y calidad de vida.
Referencias principales
- (Nybaek et al., 2010)
- (John, Kim & Forgrave, 2019)
- (Colwell et al., 2017)
- (Cressey et al., 2017)
- (Hansen et al., 2022)
- (Sætre et al., 2022)
- (Down et al., 2023)
- (Guerra et al., 2023)
- (Silva et al., 2023)
- (Sengul et al., 2025)